Debido al parón por el Mundial de Qatar, haremos un pequeño repaso en lo que está siendo esta primera etapa de Diego Martínez como entrenador espanyolista. Desde lo que desprendía su figura, pasando por los cambios drásticos que realizó en la plantilla y acabando con los resultados que ha conseguido hasta la fecha. 

La figura de Diego

Desde que el Espanyol hizo oficial la marcha de Vicente Moreno, Diego Martínez se mostró como el claro favorito para ocupar el hueco que había dejado el técnico de Masanasa. Su anterior etapa en el Granada CF le había servido para hacerse un nombre entre los entrenadores con mayor proyección de España y la mayoría de aficionados blanquiazules veían su figura como la mejor de entre todas las posibles.

Cuando Diego Martínez llegó a Granada, no tenía prácticamente experiencia en la élite más allá de su paso por Osasuna en Segunda División. En su primera temporada en el club nazarí, consiguió ascender a LaLiga Santander, creando un bloque muy sólido con el que alcanzó la séptima plaza, llegó hasta las semifinales de la Copa del Rey y clasificó para disputar la Europa League por primera vez en la historia del club granadino. En competición europea, el técnico gallego supo dar con la tecla, clasificando a los andaluces como segundos de grupo y llegando hasta los cuartos de final después de vencer a Nápoles y Molde. El Manchester United, que llegaría a la final de Polonia, fue su verdugo, imponiéndose por 2-0 a los andaluces tanto en la ida como en la vuelta.

A pesar de no tener un equipo plagado de estrellas, Diego Martínez supo adaptarse muy bien a su plantilla y sacarle un muy buen rendimiento. Es por eso, que su fichaje por el Espanyol ilusionaba mucho a gran parte de la parroquia perica. Su personalidad y su gran capacidad de oratoria configuraban un discurso que parecía calar en la afición y en la plantilla.

Diego Martínez en su despedida como entrenador nazarí. Fuente: Granada Hoy

Una gran revolución

El 31/05/2022, Diego Martínez llegaba a Cornellà para sentarse en el banquillo perico durante las próximas dos temporadas. A las pocas semanas de su aterrizaje en el club blanquiazul ya se hizo notar, realizando una reestructuración de la plantilla prácticamente al completo. Hasta 19 jugadores (incluyendo los cedidos) dijeron adiós al club catalán tras la llegada del técnico vigués.

En primer lugar, Loren Morón, Yangel Herrera y Manu Morlanes terminaron su periodo de cesión y volvieron a sus respectivos clubes. Diego López, Oier, David López, Dídac Vilà, Melendo y Fran Mérida no renovaron contrato. Vadillo, Vilhena, Miguelón, Dimata, Víctor Gómez y Jofre Carreras salieron cedidos en busca de minutos. Y por último, Raúl de Tomás, Embarba, Wu Lei y el Monito Vargas fueron traspasados a cambio de unos 12 millones de euros entre los cuatro (en el caso de Embarba fue un truque por José Carlos Lazo).

Diego López junto a su familia en su despedida como jugador blanquiazul. Fuente: @jordiluengo

Por otra parte, a este nuevo proyecto se sumaron jugadores como Joselu, Brian Oliván y Braithwaite, que llegaron como agentes libres; Vinicius Souza, Dani Gómez, Álvaro Fernández y Lecomte en forma de cesión; Edu Expósito a cambio de 4 millones de euros; Pol Lozano que volvía de cesión y José Carlos Lazo, en ese trueque mencionado anteriormente.

Aunque es cierto que se liberó mucha masa salarial, el mercado de fichajes del Espanyol estaba condicionado por el caso Raúl de Tomás. El jugador quería salir del club, pero no tenía ofertas de prácticamente ningún equipo y el Espanyol no tenía intención de malvenderlo, por lo que hasta que no saliese RDT del club, Diego Martínez no iba a tener recursos para fichar. Lo cierto es que esto era un problema para todas las partes, un problema que no vio solución hasta pasado el 31 de agosto, cuando ya se había cerrado el mercado y el Espanyol no podía fichar. Debido a esto, la dirección deportiva solo pudo incorporar a jugadores de un perfil muy bajo que no encajaban en los planes de Diego Martínez, que se quedó con una plantilla muy limitada.

Joselu junto a Mao y Domingo Catoira en su presentación como nuevo jugador del Espanyol. Fuente: Diario de Navarra

Andadura por Primera División

El Espanyol iniciaba su andadura en la temporada 2022/2023 en Balaídos, donde a la hora de partido ya perdía por 2-0. Diego Martínez movía el banquillo y gracias a los goles de Edu Expósito y Joselu conseguía rescatar un punto en el minuto 98. Durante las siguientes dos jornadas, Rayo Vallecano y Real Madrid visitaban el RCDE Stadium para llevarse los tres puntos de vuelta a la capital. Con Lecomte dejando muchas dudas, Álvaro Fernández llegaba para sustituir al francés y sería titular en la cuarta jornada en San Mamés, donde dejó la portería a cero y Diego Martínez pudo conseguir su primera victoria como entrenador blanquiazul.

El partido en Bilbao solamente fue un espejismo, pues los errores defensivos iban a volver en los siguientes partidos ante Sevilla, Real Sociedad y Valencia, donde los blanquiazules tan solo sumaron un punto. Diego Martínez perdió la confianza en Álvaro Fernández y decidió volver a apostar por Lecomte, que no respondió bien y tuvo otro error garrafal ante el Cádiz, privando al Espanyol de llevarse los tres puntos. Por suerte para los intereses espanyolistas, el Valladolid no puso prácticamente en apuros al equipo de Diego Martínez y, por segunda vez en nueve jornadas, el Espanyol sumó de tres. La poca solidez en defensa le estaba pasando mucha factura al equipo, que se mostraba como una auténtica feria ante todos sus rivales.

Hasta la fecha, el conjunto blanquiazul no ha vuelto a ganar, solamente ha sumado 12 puntos de 42 posibles, situándose en decimosexta posición. A pesar de esto, la mayor parte de la hinchada blanquiazul no echa la culpa a Diego Martínez, sino a la directiva del club, pues consideran que la gestión está siendo nefasta.

Sergi Gómez y Joselu tras fallar una ocasión clara de gol ante el Rayo Vallecano. Fuente: La Neta Neta

Crisis deportiva

Parece un milagro que el equipo aún no sepa lo que es dormir en puestos de descenso. La realidad que vive el espanyolismo a día de hoy es que sufrirá hasta final de temporada y se mantendrá entre esos cuatro o cinco últimos equipos que pelean por no descender. Las cosas en el área de la dirección deportiva no se han hecho nada bien y solamente queda agarrarse al mercado invernal.

Actualmente, el Espanyol vive una crisis deportiva muy preocupante, la plantilla es muy justa para Primera División. Sergi Darder y Joselu son los dos pilares fundamentales para conseguir la permanencia y no parece que el mercado invernal vaya a arreglar nada, pero a día de hoy solo queda agarrarse a esta alternativa.

De caer a Segunda División, las cosas podrían ponerse muy feas. La situación que vive el espanyolismo recuerda a la que vivió el Málaga años atrás, de la cual todavía no se ha recompuesto.

En resumen, la andadura de Diego Martínez en Cornellà no está siendo nada buena, aunque no es el principal culpable ni mucho menos. Parece que se avecina una temporada muy complicada para el Espanyol, que necesita una buena reestructuración, empezando por su directiva.

Diego Martínez preocupado durante el partido ante la Real Sociedad. Fuente: La Grada
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