Aunque las oficinas del Athletic Club esperaban un cierre de mercado sin novedades, la posible llegada de Fernando Llorente desestabilizó por completo a la dirección deportiva y al vestuario. El club vasco, finalmente, termina su mercado de fichajes con la única incorporación de Álex Berenguer.

Un fichaje frustrado

Llorente, que tenía una oferta de la Sampdoria, esperó al Athletic hasta el final por un acuerdo con la directiva. Este acuerdo se truncó, sin embargo, debido a que dos miembros de la comisión deportiva se negaron a traer al delantero riojano por motivos extradeportivos, así que Elizegi no pudo llevarlo a San Mamés. Algunos futbolistas de la plantilla, además, apretaron para que Fernando Llorente llegara al Athletic.

No es lógico que si el presidente y la mayoría de la directiva quieren a un jugador no tengan el suficiente poder de decisión para traerlo; con esta operación, la de Javi Martínez y el silencio después de tres derrotas en cuatro partidos en Liga da la sensación de que no hay nadie capitaneando el barco. Sin embargo, tampoco es lógico llevar a cabo un fichaje el último día de mercado, con prisas y sin consenso, después de un verano sin apenas actividad. Es de club poco profesional, como lo es que sean los jugadores los que pidan un fichaje en ‘deadline day’.

¿Era Llorente necesario?

Hablando de lo deportivo, es una pregunta que la afición se ha hecho en este final de mercado. El Athletic tiene muchas carencias deportivas, y una de ellas es la falta de gol. Tiene jugadores que deben dar un paso al frente en ese aspecto, como Williams, pero actualmente el equipo solo se sustenta con Raúl García. ¿Es Llorente la solución? Si nos fijamos en las cifras, el jugador del Nápoles no tiene unos registros espectaculares; 5 goles en las últimas 3 ligas domésticas, después de marcar 15 con el Swansea en la 2016/17. Es cierto que no ha sido titular ni en el Tottenham ni el Nápoles, pero ha superado los 15 partidos en cada una de las ligas.

Fernando Llorente con el Tottenham, anotando su gol más importante ante el Manchester City. Fuente: Goal.com

Pese a esto, centrarnos solamente en las estadísticas sería un error. Fernando Llorente podría ser útil para Garitano siendo un nueve referencia, bajando balones y rematando los centros laterales de los que tanto abusa el equipo bilbaíno. Es decir, lo que hace ahora mismo Raúl García. Fue un jugador clave para que el Tottenham llegara a la final de la Champions con Pochettino, cubriendo la baja de Kane y aportando una gran capacidad de juego aéreo en favor de sus acompañantes en ataque. Pero lo que a alguno se le olvida es que Llorente ya tiene 35 años, y que su estado físico no es el de su etapa en el Athletic.

Por este motivo hay que entender que ser de ayuda no significa cambiar las cosas, y la crisis deportiva del Athletic no se soluciona fichando a un ‘9’ goleador, ya sea Llorente o cualquier otro. Al Athletic, con su plan ‘A’, no le vale con lo que está haciendo ahora (3 puntos de 12). La poca capacidad de asociación, de desborde y de sentido colectivo en ataque no desparece con la llegada del riojano; es más, podría desatar algo muy peligroso (que ya está sucediendo), que es convertir un recurso en un discurso. Tener a un delantero con juego aéreo está bien por si un partido se atasca y se utilizan los centros para intentar marcar gol a la desesperada. Sin embargo, ya hemos visto que el Athletic tiene un problema mucho más gordo, que es que no sabe atacar de otra forma, y lo único que haría una incorporación como la de Fernando Llorente es meter otro parche más en un bolsillo totalmente descosido.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here