Se cumplen 10 años desde que la selección española se proclamó campeona del Mundial 2010

Diez años desde que tocamos la gloria por primera vez. Diez años desde que ganamos nuestro primera Copa del Mundo. Todos pensábamos que jamás veríamos a España levantar el torneo más importante de la historia del fútbol. Pues sí, lo conseguimos. Nos decían que no teníamos derecho ni a soñar con ello, que no lo conseguiríamos. Pues sí, lo conseguimos. En aquel verano de 2010 conseguimos algo más que también parecía imposible (incluso más), unir a un país entero. Nunca se vieron ni se han vuelto a ver a los españoles tan unidos. Como dijo Carlos Martínez en la narración de la final Holanda-España: somos campeones del mundo, qué bonito es, qué bonito es.

Nos proclamamos campeones con un estilo de juego que enamoró al mundo entero y al que nadie podía hacerle frente. Pasamos de aferrarnos a la «Furia Roja» a aferrarnos al Tiki-Taka. Dimos el paso que había que dar, y todo comenzó con Luis Aragonés, o como mejor diría Gerard Piqué: Luis Aragonés, contigo empezó todo. Vicente del Bosque prolongó su gesta llevando a España a lo más alto. «El sabio de Hortaleza» nos elevó hasta el cielo con la EURO 2008 y Vicente del Bosque nos impulsó hasta la gloria. Toca recordar el camino que recorrimos para alzar aquella copa del mundo:

Celebración primer gol a Chile. Fuente: RTVE

Fase de Grupos

Suiza, Chile y Honduras iban a ser los rivales de España en la primera fase. Asequible «a priori». Pues bien, comenzamos perdiendo 0-1 con Suiza. Lo cierto es que fue un accidente futbolístico ya que fue el mejor partido que hicimos en todo el Mundial. Desarrollamos un juego impresionante pero una jugada enmarañada que terminó ejecutando Gelson Fernandes nos dejaba con malas caras.

El siguiente partido era ante Honduras. Si perdía España, estaba fuera del torneo. No se podía fallar. El juego no fue tan vistoso como ante los helvéticos, pero nos entraron los goles. Villa marcó los dos e hizo un partido excepcional. El primero fue una jugada que terminó en gol… de milagro. «El Guaje» se resbaló y suerte que consiguió impactar con el esférico. El segundo fue desde la frontal, de rebote. Ganamos 2-0.

Nos quedaba el tercer partido ante Chile, si pinchábamos estábamos fuera. Fue un partido muy feo y costoso. Los chilenos buscaban destruir el juego de España, que le costó construirlo. En el ecuador de la primera parte la selección española buscaba a Torres mediante un balón largo que le cayó a Villa en 3 cuartos de cancha y no dudó en pegarle. Fue un gol muy bonito y estético. Conseguimos lo más difícil. Pocos minutos después Iniesta culminaba una gran jugada asociativa de España y nos poníamos 0-2. En la segunda parte, Chile consiguió marcar pero no inquietar demasiado a Iker Casillas. Estábamos en octavos con un 1-2.

Puyol marcando el gol. Fuente: California Excelsior

Camino a la final

El primer escollo era la Portugal de Cristiano Ronaldo… al que apenas se le vio en la eliminatoria. El crack luso estuvo desaparecido en el partido, como su selección salvando algunos detalles. España jugó bien y consiguió bailar a Portugal al ritmo de su música clásica buscando el premio del gol. Portugal creó problemas mediante Fabio Coentrao y algunos disparos lejanos de falta. No se le veía muy seguro a Iker Casillas. Al comenzar la segunda parte nos llegó el gol deseado tras una gran combinación entre Iniesta y Xavi que culminó Villa.

Nos encontrábamos de nuevo en esa barrera que nunca conseguimos atravesar, los cuartos de final. Unos cuartos de final ante la sorprendente Paraguay. Los sudamericanos se colaron entre los 8 mejores equipos del torneo tras eliminar a Japón en octavos. Eran un equipo correoso, muy rudimentario y que no dejaba jugar al resto de equipos. Fue el partido más difícil que jugó España y en el que más fuera se vio. Paraguay logró anotar un gol, pero en posición antirreglamentaria. España pudo sacar más brillo a su juego en el segundo tiempo y se aprovechó, vaya si se aprovechó. El gol llegó tras un gran regate de Iniesta que asistió a Fábregas. El catalán impacto su tiro en el palo rebotando hacia David Villa, que de nuevo con suspense, anotó el gol que nos permitió clasificarnos por primera vez a unas semifinales de un Mundial. Estábamos haciendo historia. 

Llegaba la todapoderosa Alemania en las «semis». Dijo Gary Lineker que el Mundial era un torneo donde competían muchos equipos y siempre ganaba Alemania. Pues no Gary, no siempre ganaba Alemania. España consiguió arrollarle con su fútbol y dejarle a las puertas de la gran final. La sorpresa del equipo español fue Pedro, que entró de inicio. El canario volvió loca a la defensa alemana una y otra vez. España tuvo un montón de oportunidades y Alemania apenas un disparo de Kroos. El gol español llegaría en la segunda parte de la forma menos esperada, de córner. Un equipo de bajitos superó a un equipo de gigantones en un saque de esquina. Xavi la puso al corazón del área y Puyol remató con una exhalación para clasificar a España a la primera final de un Mundial en toda su historia. Aún se pudo marcar el 2-0 mediante Pedro si no hubiera sido porque se le quedó atrás el balón en un mano a mano con Manuel Neuer. Sí señores, España en una final del Mundial. El rival sería Holanda. 

Iniesta anotando el gol con el que España ganó el Mundial. Fuente: Libertad Digital

La gran final

Llegaba el partido de nuestras vidas, el partido de cualquier aficionado español al fútbol, el Holanda-España. El país estaba unido, no importaba de qué equipo fueras, no importaba nada. Todo el mundo sumaba para intentar conseguir el entorchado mundial. Fue una final fea, para que mentirnos. Los holandeses consiguieron llevar el partido a su terreno, neutralizando cualquier oportunidad de España, aunque «La Roja» las tuvo. Sergio Ramos tuvo dos, David Villa, Xavi de falta… mientras tanto los neerlandeses sólo sabían destruir el juego español a base de patadas que merecían expulsión. El arbitraje de la final dejaba mucho que desear. Todos recordamos la parada de Casillas a Robben con el pie, aquel milagroso talón que desviaba un talón que nos podría haber condenado a caer derrotados y quedarnos sin el trofeo. Pero «San Iker» apareció. Los de Países Bajos buscaban la prórroga y lo consiguieron. Media hora más para intentar alzarse con el campeonato. 

La primera parte de la prórroga siguió igual de tensa que los 90 minutos. Holanda continuaba repartiendo golpes a diestro y siniestro hasta que en la segunda parte les expulsaron a un central, John Eitinga. España consiguió exhibir su fútbol hasta que el minuto 116 se paró el tiempo por un segundo. Navas progresaba por la banda derecha buscando a Iniesta, el de Fuentealbilla jugó para Xavi que abrió la pelota hacia Torres, Fernando centró, el rebote le cayó a Cesc Fábregas que asistió a Iniesta para marcar el gol más importante de la historia del fútbol español. ¡Éramos campeones del mundo! España, sí, campeona del mundo. Algo imposible pero que un equipo de bajitos magos consiguió. Inovidable aquel torneo en África para todos los españoles. Fue el final a tantos años de mala suerte, el fútbol nos la debía.

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