El Athletic fue superado por Osasuna (0-1) el pasado sábado y ha visto como los fantasmas de las primeras jornadas han resurgido con potencia. Es la cuarta derrota en seis partidos y Garitano se encuentra, una vez más, en la cuerda floja.

Si algo se le puede reprochar al Athletic de Garitano es, sin duda, la regularidad. Aunque la imagen dada en las derrotas no refleja completamente el marcador final, los rojiblancos no están siendo capaces de llevar una dinámica positiva durante más de un partido. En Ipurua, el Athletic compitió y fue superior al Eibar, pero pudo haberse quedado sin triunfo si no hubiera tenido acierto en las áreas, cosa que le ocurrió ante el Cádiz y el Granada. Sin embargo, en Mendizorroza los de Garitano no fueron capaces de crear casi ninguna ocasión real de peligro; el equipo tocó fondo en ese encuentro, y pese al gran partido contra el Levante, el Sadar volvió a ver una versión desacertada de los leones.

Sin conseguir un dominio aplastante, el Athletic tuvo más ocasiones que Osasuna y podría haberse adelantado en el marcador en la primera parte. No obstante, la falta de un ‘9 killer’ condiciona todas las llegadas, sobre todo, desde las bandas; Raúl García ejerció esa función la temporada pasada, y a día de hoy parece la mejor solución, pero sigue sin ser un delantero centro nato. Williams, a pesar de su físico privilegiado, no asegura más de quince goles por temporada, al igual que Berenguer o Kodro. Si buscamos en el mercado del Athletic, la única opción factible es Llorente, que ya tiene 35 años y está lejos de su mejor nivel.

Raúl García no consigue batir al portero rojillo Sergio Herrera. Fuente: El Mundo

En estas circunstancias, el futbolista más goleador que tienen los bilbaínos es Asier Villalibre, delantero con buenas cifras en categorías inferiores. Garitano no le está dando muchas oportunidades, sobre todo como titular, pero ofrece cosas diferentes cuando salta al campo; quizás podría ser una pieza interesante en esa especie de 4-4-2 que propone el técnico en algunas fases del ataque. Ya sea acompañado de Williams o de Raúl García, si Garitano se aferra a dejar a Muniain en la derecha, el búfalo daría un plus al equipo ofensivamente. Villalibre es un jugador potente físicamente, con la virtud de ir al espacio y chocar en el cuerpo a cuerpo. Sus limitaciones se encuentran en la asociación con sus compañeros y en la lectura en el área; lo segundo es lo más preocupante, ya que cuando el Athletic puede combinar no consigue concretar las jugadas en remates. El de Guernica podría ser el delantero rojiblanco del futuro, pero debe mejorar en ese aspecto para afianzarse.

Los errores defensivos cerca del área

El penalti cometido por Ander Capa dio la posibilidad a Osasuna de conseguir el triunfo ante el Athletic, y es que los de Garitano tienen un problema cuando tienen que defender a pocos metros de su portería. Ya desde la temporada pasada, (7 penaltis en contra) el Athletic fue un equipo muy torpe a la hora de conservar ventajas. Sus defensas titulares se desenvuelven bien en grandes espacios y presiones altas, pero son más propensos al error cuando se encierran atrás, sobre todo los laterales Yuri y Capa, que tienden a la agresividad sin control. Ese descontrol hace al Athletic menos poderoso en su perímetro, ya que el VAR castiga todas esas acciones. Los rojiblancos deberán ser mucho más cuidadosos en esta faceta si no quieren perder puntos por pequeños detalles como estos.

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