Pocos clubes en la historia del fútbol tienen una vitrina con tantos títulos como la del Manchester United. En Inglaterra, de hecho, son la entidad más condecorada. Por ello, es difícil explicar cómo un equipo que ha tocado las estrellas con su mano, no es capaz ni de levantarse por su propio pie.

The Boss

Por todos es sabido que Sir Alex Ferguson es el entrenador más importante de la historia del club. Bajo sus órdenes, los Red Devils dominaron el fútbol inglés durante casi 30 años. Fueron 38 los títulos que Sir Alex ganó en Manchester, destacando 2 Champions League y 13 Premier League.

El 19 de mayo de 2013 “The boss” renunció a su cargo. Desde entonces, ocho han sido los entrenadores que han ocupado el banquillo de Old Trafford, todos ellos, sin un mínimo de parecido al fútbol practicado por el United de Ferguson.

Cristiano y Ferguson celebrando la Champions League. Fuente; OneFootball

 

Una gestión desastrosa

La camiseta de los Red Devils la han portado los mejores jugadores de la historia del fútbol. Al menos, hasta hace unos años. Cristiano, Ferdinand, Cantona, Giggs, Keane, Van der Sar, Scholes o Rooney son algunos de los muchos nombres que se nos vienen a la cabeza al hablar de jugadores históricos del Manchester United. Jugadores que se consolidaron en la élite por derrochar tanto calidad como sangre en el césped de Old Trafford. Algo que parece haberse perdido.

Si miramos al Manchester United actual, pocos jugadores hay que demuestren lo que es ponerse esta camiseta. Podríamos atribuirlo a la falta de experiencia o a la presión de jugar en la liga más prestigiosa del mundo, pero la realidad es que tiene fácil explicación, las expectativas que se generan ante sus elevados fichajes. Se espera de ellos, un nivel, decretado por los millones que costaron. Antony, Van de Beek, Sancho, Maguire, Onana, Mount o Wan-Bissaka son jugadores que no tienen ninguna similitud con los nombrados previamente, sin embargo, les triplican en precio. Son grandes apuestas a futuro, pero por ahora no dan el nivel. Lo que está claro es que hay que exigirles más, ya que en el fútbol no se paga por lo que sucederá si no por lo que debe suceder y, el Manchester United, es uno de esos equipos que no entiende de futuros, sino de presentes.

Mount, Onana y Hojlund. Fuente: OneFootball

La peor temporada de su historia

Son días duros en Manchester. Mientras el City toca el cielo y se aproxima a su cuarta Premier League consecutiva el United baja al infierno. Esta temporada del Manchester United será una de aquellas que cuesta olvidar. Sobretodo por los más mayores. Esos que han visto a los suyos alcanzar la cima y que ahora sueñan tan solo con subir un peldaño.

El equipo dirigido por Erik Ten Hag, está firmando la peor temporada del Manchester United en sus 146 años de historia y, a diferencia de a Ferguson al actual entrenador del United le mantienen por dinero, no por éxitos. Restando 1 jornada de Premier League, el Manchester United está octavo, con 55 puntos y no depende de si mismo para entrar a la Conference League. Lo que antes era un fracaso, ahora es una odisea y tan solo un milagro salvaría la temporada de los Red Devils.

Onana y Antony. Fuente: OneFootball

Ese milagro, tiene ya fecha, lugar y rival. 25 de mayo del 2024, Wembley y Manchester City respectivamente. La final de la FA Cup frente a su eterno rival es lo único que le queda al equipo de Ten Hag para salvar lo que sería una temporada desastrosa.

Más allá de lo estadístico, el Manchester United no convence. El entrenador holandés no da con la tecla y tan solo jugadores como Bruno Fernandes, Mainoo, Garnacho, McTominay y, en ocasiones Hojlund responden en un equipo que no va sobrado de juego. Este Manchester es un equipo tácticamente pobre al que cualquiera puede hacer daño y que ni siquiera jugadores tan experimentados como Casemiro o Varane han conseguido equilibrar.

Por todo ello, no parece que Erik Ten Hag vaya a continuar la temporada que viene. La estructura del club necesita una reconstrucción y no esperará más tiempo.

El teatro de los sueños necesita volver a soñar, pero para ello, primero debe de despertar de una pesadilla que parece no tener final.

Escrito por Alejandro Romero Cobos

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Alejandro Romero
Estudiante de Periodismo y Comunicación Audiovisual, amante del fútbol y de la liga española.

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