España está en la final de la EURO. Doce años después de que Iker Casillas elevase el último título de la ‘España dorada’, volvemos a plantarnos en una final. El último escalón que nos haga elevarnos al cielo de Alemania se presenta este domingo. La copa busca campeón y España, acariciar la gloria continental.

Los de Luis de la Fuente hicieron ver a Francia ineficaz. Una selección que solo había encajado un gol en la competición recibió dos de nuestros hombres. Uno de un niño de 16 años, Lamine Yamal, jugando con la defensa gala como en el patio del colegio y que demuestra una vez más que al talento no hay que mirarle el DNI. El otro, de un bailarín llamado Dani Olmo que baila por la media punta con el rival hasta que caiga rendido. La goleada a Croacia, el derribo a Italia, la segunda unidad frente a Albania, la remontada a los georgianos, el gen competitivo en Stuttgart y la anulación a Francia. Miles de motivos para no despertar del sueño en el que se encuentra sumida toda España. 

Dani Olmo celebrando con Lamine Yamal el segundo gol a Francia. (Photo by Alex Livesey/Getty Images)

Rabiot quiso hablar. Lamine prefirió callar. La partida de ajedrez comenzó en los micrófonos y terminó en el campo. Lamine fue el rey y percibió a Francia como peones, en una partida que se acabó cuando el heredero al trono dijo «jaque mate».

Escrito por Daniel Sánchez Pérez

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Daniel Sánchez
18 años, estudiante de Periodismo y Comunicación audiovisual en Madrid y, por encima de todo, apasionado del fútbol.

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